El supremacismo racial blanco se desborda en Estados Unidos a niveles alarmantes

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Realidades.- El triunfo de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos ha despertado los viejos demonios del racismo que han marcado a la multicultural nación a lo largo de su historia.

La población WASP (White Anglosaxon Protestant), blanca, anglosajona y protestante de los Estados Unidos jugó un papel decisivo en la victoria del magnate norteamericano ante la decadencia de la nación en el escenario global con la aparición de China como potencia industrial.

Los Estados Unidos son una nación ligada a la migración desde su fundación por el Reino Británico hasta la culminación del proceso independentista.

Posteriormente durante la guerra civil norteamericana fue un conflicto significativo en la historia de los Estados Unidos de América que tuvo lugar entre 1861 y 1865. Los dos bandos enfrentados fueron las fuerzas de los estados del Norte (la Unión) contra los recién formados Estados Confederados de América, integrados por once estados del Sur que proclamaron su independencia y su intención de perpetuar la esclavitud sobre la raza negra. 

Finalmente el presidente Abraham Lincoln declararía la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos pero la historia de este país ha estado marcado  por una profunda estigmatización racial en beneficio de la supremacía de la raza blanca.

Los hechos violentos sucedidos en Charlottesville, Virginia, donde se dieron enfrentamientos entre ultranacionalistas blancos y manifestantes, dejando al menos un muerto son una prueba de la desintegración social de un país con profundos problemas de integración y resentimiento racial. 

De igual forma 2 policías murieron al desplomarse el helicóptero en el que vigilaban las protestas. 

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